Aquí todo es posible: relojes que corren hacia atrás, gatos que desaparecen de a poco, conejos
blancos que escapan y pensamientos que se transforman en mariposas.
No hay reglas ni caminos trazados, solo páginas esperando que te dejes llevar y les des vida a tus
propios sueños.
A veces, para encontrarse, hay que perderse un poco, y soñar con los ojos abiertos es una forma de
volver a ti.
Colorea sin apuro. Imagina sin medida.
Este libro es tuyo, pero también de esa alma artista que vive en ti.
Carolina Undurraga
Montena